"Donde vive el amor" de Asya Lavrinovich, resumen
Traductor traducir
Este libro es una novela romántica juvenil publicada en 2020. Narra la historia del primer amor, la amistad y el autodescubrimiento durante la adolescencia, transportando al lector al ambiente de los días de escuela y los campamentos de verano. La protagonista cree sinceramente en la imagen idealizada de su compañero de clase, pero poco a poco descubre sus verdaderos sentimientos por alguien que siempre ha estado ahí.
La vida en la calle Mira y los días de escuela.
Vera Azarova vive en la calle Mira, en un edificio largo de nueve plantas. La planta baja alberga numerosas tiendas y diversos establecimientos, entre ellos la antigua zapatería, regentada durante muchos años por un amable anciano llamado Stepan Ivanovich. Vera es una estudiante de secundaria común y corriente, secretamente enamorada del chico más popular del instituto.
Para ella, Mark Vasilevsky es la personificación de la belleza y el estilo: en clase, a menudo se queda hipnotizada por su cabeza rapada con tanta elegancia. Sueña con llamar su atención, pero siempre se ve eclipsada por sus compañeros más llamativos. Ella y su mejor amigo, Ira, suelen hablar de los chismes del colegio y analizar la dinámica social de la clase.
Mark empieza a mostrar interés en ella de repente. Vera no puede creer su suerte. Sin embargo, pronto comienza a recibir mensajes extraños, anónimos y amenazantes. Alguien le exige insistentemente que deje a Mark en paz. Vera sospecha de Oksana Sobol, la chica más guapa del instituto. La estudiante decide no ceder y defender sus límites.
Atención y sospecha inesperadas
Mark se comunica cada vez más con Vera, la halaga y la destaca entre los demás estudiantes. La chica se siente muy feliz. Intenta verse lo mejor posible, eligiendo con más cuidado su ropa y peinado. Pero los mensajes anónimos se vuelven cada vez más agresivos. El desconocido promete arruinarle la vida con métodos crueles.
Vera comparte sus inquietudes con Ira, y los amigos comienzan su propia investigación. Vigilan a Oksana Sobol y a su grupo, intentando encontrar pruebas de su implicación en el acoso escolar. Mientras tanto, Vera se encuentra frecuentemente con Nikita Yarov, un chico de una clase paralela. Nikita es un excelente estudiante de física e incluso ganó el primer puesto en una Olimpiada.
Parece un poco extraño y retraído, un introvertido, pero siempre está ahí para ella en los momentos difíciles. Ayuda a Vera a sobrellevar sus problemas académicos y la apoya cuando está triste. Vera empieza a ver a Nikita como un buen amigo. Sus pensamientos siguen centrados exclusivamente en Mark.
Intriga escolar y preparativos para el campamento.
El curso escolar está llegando a su fin y los alumnos hablan de sus planes para el verano. Otras chicas, como Diana y Lucienne, rondan constantemente a Mark. Resulta que Vera no era la única que recibía notas extrañas: otras chicas de su edad también habían experimentado una presión psicológica similar. Vera se entera de que Mark planea ir a un campamento de verano.
Sin pensarlo dos veces, ella también compra un boleto, con la esperanza de pasar tiempo a solas con su amado. Ira apoya a su amiga, aunque ella misma no puede ir debido a circunstancias familiares, y pasa tiempo con su hermano Dania. Vera se prepara para el viaje con gran expectación. Compra ropa nueva, anticipando románticos paseos nocturnos.
Su alegría se ve empañada por la noticia de que Oksana Sobol y sus amigas también irán al campamento. Sabe que la competencia por el corazón de Mark será dura, pero está preparada para los retos que le esperan. Antes de partir, vuelve a hablar con Nikita Yarov, quien le desea sinceramente unas felices vacaciones.
Aventuras y decepciones en el campamento.
Al llegar al campamento, Vera se sumerge en un ambiente de recreación activa e interacción constante con sus compañeros. Los días transcurren entre competiciones deportivas, concursos creativos y fiestas nocturnas. La estudiante de secundaria intenta pasar el mayor tiempo posible con Mark, pero él suele distraerse con otras chicas y disfruta de la atención.
Oksana Sobol nunca pierde la oportunidad de burlarse de Vera y demostrar su superioridad en el grupo. Poco a poco, empieza a darse cuenta de que Mark no es tan perfecto como lo imaginaba, experimentando una auténtica disonancia cognitiva. Puede ser egoísta, superficial y, a menudo, ajeno a los sentimientos de los demás. Vera recuerda cada vez más a Nikita Yarovoy y sus tranquilas conversaciones.
Se da cuenta de que se sentía a gusto y cómoda con Nikita; él la comprendió al instante y no intentó fingir ser otra persona. En el campamento, Vera conoce gente nueva, participa en diversas actividades y poco a poco gana confianza en sí misma. Aprende a defender sus opiniones e ignorar las provocaciones tóxicas.
Revelar el secreto y reevaluar los valores
Una noche, Vera descubre la verdad sobre las amenazas anónimas. Las chicas estaban conspirando para eliminar a sus rivales y captar la atención de Mark. Lucienne y otras admiradoras habían recibido mensajes similares, y todo el asunto de las notas resulta ser una simple disputa adolescente. Este descubrimiento ayuda a Vera a ver las cosas desde una nueva perspectiva.
Ella entiende que Mark no merece la pena discutir por él, preocuparse por él ni arruinarle el humor. Es simplemente un joven apuesto al que le encanta ser el centro de atención y es incapaz de sentir un afecto profundo. Vera decide abandonar sus inútiles intentos por conquistar su corazón y centrarse en una comunicación normal.
Comienza a interactuar más con otros niños en el campamento, participa en proyectos creativos y descubre nuevos rasgos de su personalidad. Experimenta un cambio radical en su perspectiva sobre la vida, la amistad y los ideales románticos, lo que demuestra un notable aumento en su inteligencia emocional.
Volver a casa y sentimientos reales
Termina su turno en el campamento y Vera regresa a casa. Se siente cambiada, más adulta y emocionalmente madura. Lo primero que hace es reunirse con Ira y contarle con detalle todo lo que ha sucedido desde entonces. Las amigas comparten una larga carcajada recordando sus miedos del pasado y sus experiencias ingenuas.
Vera finalmente se convence de que la verdadera amistad es un recurso invaluable para mantener la salud mental. Pronto conoce a Nikita Yarovoy. Él la recibe con alegría y comienzan a pasar tiempo juntos. Dan largos paseos por su ciudad natal, hablando de todo y riéndose de los chistes del otro.
Vera se siente increíblemente bien cerca de Nikita. Se fija en sus ojos amables, su sonrisa sincera y siente que su corazón se llena de calidez. Se da cuenta de que durante todo este tiempo ha estado buscando la felicidad en algún lugar lejano, mostrando los típicos comportamientos adolescentes, completamente ajena al chico que tiene cerca.
El final en Mira Street
En los últimos días del verano, Vera y Nikita se vuelven muy cercanos. Pasean por su calle natal, Mira Street, visitan lugares conocidos y disfrutan de la compañía del otro. Vera se da cuenta de que Nikita es justo el hombre con el que quiere estar. Es confiable, atento y la ama sinceramente por quien es, sin máscaras ni pretensiones.
Otra buena noticia es que Stepan Ivanovich, del departamento de reparaciones, ha regresado sano y salvo de Crimea. Un día lluvioso, Vera y Nikita se resguardan de la tormenta y Vera lo besa con ternura. En ese instante, comprende la profundidad de sus verdaderos sentimientos.
El sonido de un acordeón llega desde lejos, y la lluvia golpea con fuerza el techo de madera. Vera abraza a Nikita y reflexiona sobre cómo uno puede vagar durante tanto tiempo en busca de una felicidad esquiva sin darse cuenta de que el amor vive justo al lado, en la misma calle. En la calle Mira.
No se puede comentar Por qué?