Cólico renal:
cómo reconocerlo y qué hacer antes de que llegue el médico.
El cólico renal es un episodio de dolor agudo que se produce cuando el flujo de orina desde el riñón se obstruye repentinamente. Generalmente, se debe a un cálculo alojado en el uréter. Esta afección no debe soportarse en casa: si sufre un cólico renal, debe buscar atención médica y, si presenta ciertos síntomas, llamar a una ambulancia de inmediato. A continuación, explicaremos cómo distinguir el cólico renal de otros tipos de dolor y qué hacer en los primeros minutos.
2 ¿Con qué se puede confundir?
3 Cuándo llamar a una ambulancia inmediatamente
4 ¿Qué puedes hacer antes de que llegue el médico?
5 Qué no hacer
6 ¿Qué sucederá después?
Cómo saber si se trata de un cólico renal
Un ataque suele comenzar repentinamente, sin previo aviso; la persona puede despertarse por el dolor durante la noche o sentirlo en medio de un día normal. Signos característicos:
- Dolor agudo en la parte baja de la espalda o en el costado, generalmente en un solo lado;
- El dolor se irradia hacia abajo , hacia la parte inferior del abdomen, la ingle, los genitales y la parte interna del muslo;
- El dolor es como una oleada : aumenta casi hasta volverse insoportable, luego disminuye por un corto tiempo;
- Una persona no logra encontrar una posición cómoda : se levanta, camina, cambia de posición, pero no se le hace más fácil;
- náuseas, a veces vómitos, hinchazón abdominal;
- Ganas frecuentes y dolorosas de orinar, sensación de ardor;
- La orina puede adquirir un color rosado o rojizo debido a la presencia de sangre.
El comportamiento durante un ataque es una pista importante. En el caso del cólico renal, la persona se mueve mucho y no puede quedarse quieta. En cambio, con la inflamación abdominal, intenta permanecer inmóvil, ya que cualquier movimiento intensifica el dolor. Los médicos prestan atención a esto en primer lugar.
¿Con qué se puede confundir?
El dolor lumbar y en el costado no se limita al dolor renal. Otros síntomas similares pueden incluir apendicitis, embarazo ectópico, torsión ovárica y otras afecciones ginecológicas, empeoramiento de problemas de columna y, en adultos mayores, aneurisma de la aorta abdominal. Algunas de estas afecciones son potencialmente mortales y requieren cirugía en cuestión de horas.
De ahí la sencilla regla: no puedes autodiagnosticarte basándote en tus síntomas. Aunque hayas tenido un ataque antes y las sensaciones te resulten familiares, la causa esta vez puede ser diferente.
Cuándo llamar a una ambulancia inmediatamente
Hay situaciones en las que esperar y esperar no es una opción. Llame a una ambulancia si experimenta dolor junto con alguno de estos síntomas:
- Fiebre y escalofríos : esto puede significar que una infección se ha sumado a la obstrucción;
- vómitos que no cesan y que ni siquiera permiten beber;
- no hay orina en absoluto o ha disminuido drásticamente;
- usted tiene un riñón o un riñón trasplantado;
- Estás embarazada;
- desmayos, confusión, debilidad severa, sudor frío;
- El dolor no desaparece por completo y no cambia de intensidad.
¿Qué puedes hacer antes de que llegue el médico?
En esta etapa, el objetivo no es curarse a uno mismo, sino esperar ayuda sin hacerse daño y transmitir al médico la mayor cantidad de información posible.
- Asegúrese de descansar. Acuéstese o siéntese en una posición que le cause menos dolor y quítese la ropa ajustada.
- No te quedes solo/a. Pídele a alguien que se quede contigo o, al menos, que se mantenga en contacto por teléfono.
- Anota los detalles del ataque: cuándo empezó el dolor, dónde le duele exactamente y hacia dónde se irradia, tómate la temperatura, anota si vomitaste y si tu orina cambió de color. Después de una o dos horas, probablemente lo olvidarás, pero le será útil a tu médico.
- Prepare la documentación necesaria: resultados de ecografías y tomografías computarizadas previas, historial médico y una lista de los medicamentos que toma habitualmente.
- Si su médico le ha recetado previamente un analgésico específicamente para un ataque , tómelo exactamente como se lo indicaron y asegúrese de comunicárselo al equipo médico cuando lleguen.
Qué no hacer
- Calienta la zona lumbar y toma un baño caliente hasta que te vea un médico. Los consejos de internet sobre el uso de almohadillas térmicas son peligrosos : si el dolor se debe a una inflamación o no a un cólico, el calor intensificará el proceso y empeorará la situación. El calor está totalmente contraindicado para quienes tienen fiebre.
- Tomar antibióticos o diuréticos por tu cuenta. Un antibiótico "por si acaso" solo confundirá el panorama, mientras que un diurético aumentará la presión en el riñón si hay una obstrucción.
- Intenta expulsar el cálculo con infusiones de hierbas y litros de agua. Si el uréter está bloqueado, el exceso de líquido simplemente no tiene por dónde salir.
- Soportar el dolor durante días. Aunque disminuya, es posible que el flujo urinario no se haya recuperado , y una obstrucción prolongada puede causar daños irreversibles en el riñón.
- Intentar adormecer el dolor con todo. Usar varios medicamentos seguidos no ayudará tanto como dificultará que el médico evalúe la situación.
¿Qué sucederá después?
En el hospital, suelen realizar análisis de orina y sangre, una ecografía renal y, si es necesario, una tomografía computarizada (TC). Esta última permite determinar con mayor precisión la ubicación y el tamaño del cálculo. El tratamiento posterior depende de estos dos parámetros. Los cálculos pequeños suelen expulsarse espontáneamente bajo supervisión médica y con la terapia prescrita. Si el cálculo es grande, inmóvil u obstruye completamente el uréter, se extrae, por ejemplo, mediante un procedimiento endoscópico llamado ureterolitotricia por contacto, que fragmenta el cálculo directamente en el uréter a través del tracto urinario natural, sin incisiones.
Y hay algo más que a menudo se olvida: que el dolor disminuya no significa que el cálculo se haya expulsado. Tras un episodio, es fundamental que un urólogo examine al paciente para asegurarse de que se ha restablecido el flujo urinario y para comprender por qué se forman los cálculos.