Resumen de "El jugador" de Fiódor Dostoievski.
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Este libro es la sincera confesión de un hombre obsesionado con una pasión destructiva. Fue escrito en 1866 en circunstancias sumamente dramáticas. El autor dictó el texto a la taquígrafa Anna Snitkina, su futura esposa, en tan solo veintiséis días. El ajustado plazo se debía a un oneroso contrato con la editorial. El propio escritor sufría una grave adicción al juego. Las experiencias del protagonista se narran con una autenticidad escalofriante.
La novela ha sido adaptada al cine y al teatro en numerosas ocasiones. Sergei Prokofiev compuso una ópera homónima basada en ella. Entre las adaptaciones cinematográficas más conocidas, destaca la película soviética de 1972 dirigida por Alexei Batalov. Cineastas de todo el mundo han realizado adaptaciones de la obra.
Regreso a Roulettenburg
Alexei Ivanovich, un joven maestro, regresa de una estancia en la ciudad balneario alemana de Roulettenburg. Forma parte del séquito de un general ruso retirado. La familia se hospeda en el mejor hotel. El general está agobiado por grandes deudas. Su patrimonio está hipotecado a un astuto francés, el marqués des Grieux.
El general está perdidamente enamorado de una joven, la señorita Blanche. Esta atractiva mujer viaja acompañada de una mujer a la que llama su madre. Toda la comunidad espera con gran expectación. Se esperan noticias de Moscú sobre la muerte de la acaudalada tía del general. Todos la llaman «Abuela». Una enorme herencia salvará la situación. El general planea pagar a des Grieux y casarse con Blanche.
Alexei Ivanovich está perdidamente enamorado de Polina Alexandrovna, la hijastra del general. Ella lo trata con desprecio manifiesto, utilizándolo como un esclavo sumiso para realizar diversas tareas. Polina es fría y reservada. Sin embargo, entre ellos persiste una relación extraña y profundamente dolorosa.
Durante un paseo, Polina le confiesa a su maestro que necesita dinero urgentemente. Le pide que juegue a la ruleta por ella. Alexey, con gran disgusto, va al casino. Apuesta las monedas de oro que ella le dio y logra ganar ciento sesenta Friedrichs d’or. Le entrega las ganancias a Polina, declarando que no volverá a jugar para nadie.
Escándalo en el bulevar
El señor Astley, un inglés tranquilo, tímido y muy rico, vive en el hotel. Él también está secretamente enamorado de Polina. El inglés se convierte en un observador involuntario del drama que se desarrolla. Alexei Ivanovich percibe en él a un hombre honesto y decente.
Durante uno de sus paseos, Alexei le confiesa a Polina su adicción mortal. Declara estar dispuesto a matar a alguien o a arrojarse por un precipicio si ella se lo ordena. Polina decide reírse de él. Señala a los aristócratas alemanes que pasan por allí: el barón y la baronesa Wurmerhelm. Polina le ordena al maestro que se acerque y les hable con insolencia.
Alexei cumple la orden. Se acerca a la baronesa, se quita el sombrero y pronuncia en voz alta en francés: «Madame, me siento honrado de ser su esclava». El barón se enfurece y se queja al general. Para evitar un escándalo ante la señorita Blanche, el general destituye inmediatamente a Alexei Ivanovich.
El profesor despedido empieza a actuar por su cuenta. Amenaza con retar al barón a un duelo. El general, horrorizado, pide a des Grieux que intervenga. El francés intenta disuadir a Alexei. Poco después, des Grieux le entrega una nota de Polina. La joven le ordena que ponga fin a este absurdo asunto. Alexei obedece de inmediato. Se da cuenta de que Polina está fuertemente influenciada por el marqués.
El señor Astley esclarece los motivos del francés y de Blanche. El escandaloso pasado de la joven sale a la luz. Hace un par de años, la baronesa Wurmerhelm exigió que expulsaran a Blanche del casino. Había dilapidado su fortuna en el juego y se había comportado de forma inapropiada. Ahora, Blanche hace todo lo posible por evitar la atención del barón. Sueña con convertirse en la esposa de un general y ocultar sus pecados del pasado.
La aparición de la abuela
Todas las esperanzas del general se desvanecen en un instante. Antonida Vasilyevna Tarasevicheva aparece en persona en la puerta del hotel. La acaudalada terrateniente de setenta y cinco años ha llegado personalmente. Se desplaza en silla de ruedas, pero posee una energía descomunal y una personalidad imponente.
La anciana declara en voz alta que conoce la situación. Sabe de las deudas y de que se avecina su muerte. Le dice directamente al general: «No le daré dinero». Luego, la anciana exige que la lleven al casino. Está ansiosa por ver la ruleta.
En la sala de juego, Antonida Vasilyevna muestra una gran pasión. Comienza a apostar grandes sumas, eligiendo la casilla del cero. La anciana ignora las probabilidades y las reglas habituales. A pesar de las súplicas de Alexey Ivanovich, espera obstinadamente ganar. Sorprendentemente, la bola cae en el cero. La anciana gana el premio gordo: más de doce mil florines. Triunfa, dando generosas propinas a los sirvientes y repartiendo monedas de oro a los transeúntes.
Caída fatal
Al día siguiente, la anciana vuelve al casino. La fiebre del juego se apodera de ella por completo. Empieza a perder dinero rápidamente. La obstinada mujer se niega a escuchar consejos y apuesta aún más. Alexey se niega a acompañarla. La anciana contrata a unos polacos de dudosa reputación entre los clientes habituales del casino.
Pierde todo el dinero que ganó el día anterior. Luego, negocia sus valores y acciones. La espiral descendente es imparable. En un solo día, Antonida Vasilyevna pierde casi cien mil rublos. Tras haber perdido gran parte de su fortuna, planea regresar a Moscú de inmediato. Se ve obligada a pedirle dinero prestado al señor Astley para el viaje.
Antes de marcharse, la anciana invita a Polina a acompañarla. Polina declina la invitación, alegando la necesidad de cuidar a sus hijos pequeños.
Triunfo y desesperación
La partida de la abuela cambia el destino de los personajes. Des Grieux comprende la caída del general. El marqués abandona el hotel para siempre. Deja una carta profundamente insultante para Pauline. El francés anuncia que perdona al general cincuenta mil francos de su deuda y le devuelve parte de la propiedad hipotecada. Blanche también se distancia del general. Ordena que lo expulsen.
Esa noche, Polina va a la habitación de Alexei. Le enseña la carta de des Grieux. Está sumida en la desesperación. La humillación la hiere profundamente. Desea arrojarle esos cincuenta mil francos a la cara del francés. Alexei, eufórico, le pide a Polina que espere y sale corriendo hacia el casino.
A Alexey solo le quedan veinte Friedrichs d’or. Se acerca a la mesa de ruleta como en trance. El profesor empieza a apostar al azar, sin usar estrategias matemáticas ni calcular probabilidades, y gana una y otra vez. Se forma una multitud en la sala. Los jugadores están asombrados por la valentía del joven. Coge grandes pilas de fichas y se traslada de la ruleta a la mesa de cartas para jugar al trent-et-quarante. Su milagrosa racha de suerte, una verdadera racha ganadora, continúa. En menos de una hora, gana una suma increíble: doscientos mil francos.
Escapada a París
Alexei regresa a la habitación. Deja caer montañas de oro y billetes sobre la mesa. El jugador le ofrece a Polina cincuenta mil francos. Pero Polina lo mira con odio. Cree que Alexei se parece a des Grieux.
La chica entra en un estado de histeria violenta. Alterna entre abrazar a Alexey y apartarlo bruscamente. Pasa toda la noche delirando. Por la mañana, Polina toma un fajo de billetes, se lo arroja con fuerza a la cara de Alexey y huye.
Pronto, Alexei recibe malas noticias del señor Astley. Polina está gravemente enferma y se ha refugiado con un inglés. Astley le aconseja al profesor que se marche a París. En ese momento, la señorita Blanche se entera del rotundo triunfo de Alexei. Su actitud cambia al instante. Blanche lo invita a acompañarla a Francia y le promete mostrarle la auténtica vida parisina. Alexei acepta.
En París, Blanche le quita los doscientos mil francos. Con ese dinero, amuebla un lujoso apartamento y compra un carruaje caro. Alexei vive en un estado de total indiferencia. Bebe champán a diario y frecuenta locales de ocio. Blanche lo trata con condescendencia, llamándolo constantemente "su maestro".
Pronto, el general desaparecido llega a París. Blanche lo recibe con alegría. Se entera de la grave enfermedad de su abuela. Confiando en una rápida herencia, Blanche se casa con el general. Para entonces, el dinero de Alexei se ha agotado por completo.
Atrapado en la ruleta
Transcurre un año y ocho meses. Alexey Ivanovich vive en Homburg, Alemania. Se ha convertido en un completo esclavo de la ruleta. Su vida transcurre entre breves altibajos. Un día, termina en la cárcel por deudas. Un desconocido paga su fianza. Tras esto, Alexey trabaja cinco meses como simple peón. Habiendo ahorrado algo de dinero, regresa al casino y gana.
El sentido de su existencia se ha reducido a la rueca y la bola que cae. Observa el juego constantemente. Incluso en sueños, ve las apuestas y las relucientes monedas de oro.
Un día, se encuentra con el señor Astley en el parque. El inglés le cuenta el destino de algunas personas que conoce. Su abuela falleció, dejando a Polina y a sus hijos una considerable fortuna. El general murió de un derrame cerebral en París. Blanche se apropió de todas sus propiedades.
Astley trae noticias sobre Polina. Está en Suiza. Polina todavía ama a Alexey. El inglés ha venido expresamente en su nombre. Le habla con dureza a Alexey. Astley lo llama un hombre perdido. Luego le da diez monedas de oro. El inglés está convencido de que Alexey las perderá en el juego de inmediato.
Solo, Alexey sueña con el mañana. Cree en la fortaleza de su carácter. El jugador se convence de que un golpe de suerte en la ruleta cambiará su vida por completo. Espera resucitar y demostrar su fortaleza espiritual a Polina. El libro termina con la creencia desesperada y descabellada del protagonista en una victoria fácil.
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